lunes, 13 de febrero de 2017

Murió la caricia... 


Con  incierto andar, los febriles años

me disfrazaron con cabellos canos.

También cuidaron de arrugar mis manos.

y mi alma... los amargos desengaños


En otros días quedaron mis niños,

los hijos...lo mejor de los humanos

¡Como añoro aquellos tiempos ya ancianos!

si pudiera volver a aquellos años...


Correr, sin parar, para poder criarlos.

Pasaron, sin darte cuenta, las  horas

sin apenas tiempo, para gozarlos.


Ahora, al pensar en aquellos días

se estremece mi alma, al recordarlos

¡Murió, allí, la caricia de sus risas!

María Sena

28/08/2014

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por u visita y comentario